Tarot
Tarot gratisCarta AstralÁngelesDiccionario sueñosHechizosCoachingTarot DineroTarot AmorTarot TrabajoOráculo AmónYou Tube TarotCompatibilidad de nombres
Coach life
 

 Inicio

 Tarot para Android

 Tiradas Videncia

- Tirada Amor

- Tirada Trabajo

- Tirada Salud

- Tirada Dinero

- Tirada en Cruz

- Tirada en Estrella

- Tirada en Pirámide

- Tirada de 3 cartas

- Tirada de 4 cartas

- Tirada de la Vida

 Tarot gratis

- Tirada Marsella

- Tirada Gitano

- Tirada de Osho

- Tirada de los Ángeles

- Tirada Mayas

- Tirada Femenino

- Tirada Hermético

- Tirada Masonería

- Tirada Tibetano

- Tirada Maestros

- Tirada Dalí

 Tarot Egipcio gratis

- Tarot Egipcio Ibis

- Tarot Egipcio Nefertiti

- Tarot Egipcio Cleopatra

- Tarot Egipcio Kier

- Tarot Egipcio Esfinge

 Artículos

- Tarot y videncia

- Astrología y Horóscopos

- Ángeles, santos, oraciones

- Hechizos y rituales

- Numerología

- Coaching

- Terapias Naturales

- Esoterismo y misterios

- Cábala

- Feng Shui

- Parapsicología

- Cristales, cuarzo, gemas

- Civilización Egipcia

 Consultas videncia

- Carta Astral gratis

- Biorritmo gratis

- Oráculo de Amón

- Pregunta Si o No

- Calculadora de Amor

- I Ching

- Galletas de la Fortuna

- Test de Amor

 Servicios y consultas

- Tarot egipcio

- Horóscopo de hoy

- Cursos esotéricos

- Tienda Esotérica

 Diccionarios esotéricos

- Diccionario de Tarot

- Diccionario de Astrología

- Diccionario de Sueños

 Horóscopos gratis

- Horóscopo ANUAL

- Horóscopo MENSUAL

- Horóscopo Egipcio

- Horóscopo Maya

- Horóscopo Azteca

- Horóscopo Celta

- Horóscopo de los Ángeles

- Horóscopo Chino

- Horóscopo Solar

- Horóscopo Gitano

- Horóscopo Hindú

- Horóscopo Eróscopo

- Horóscopo de las Hadas

 Descargas gratis

 Vídeos

 

Coaching - Más allá de lo evidente

 

Técnicas de coaching - Lenguaje y Coaching


El coaching se puede definir de manera simple como una disciplina que se basa en llevar al cliente o coachee hacia la definición y consecución de sus objetivos, a través de preguntas que pretenden no interferir en el proceso que realiza el coachee, sino más bien guiarlo en dicho proceso.

Como muchos ya saben, sus principios se basan en la mayéutica socrática, donde, a través de preguntas, se pretendía llevar al individuo hacia un estadio superior de consciencia.

Esta propuesta, plantea ciertas cuestiones interesantes, si tenemos en cuenta uno de los axiomas de la teoría de la comunicación, planteado por el teórico de la comunicación Paul Watzlawick: No se puede no comunicar (Teoría de la comunicación humana. Watzlawick, P. Herder). Cualquier interacción entre dos personas constituye una forma de comunicación. Un silencio puede transmitir más información sobre las intenciones de una persona que un conjunto de argumentos bien desarrollados.

A su vez, podemos aceptar, por puro sentido común, que cualquier acto comunicativo produce un impacto tanto en el receptor como en el emisor, que no permite marcha atrás. Es decir, una vez comunicado se produce un efecto irreversible en la mente de nuestro interlocutor. Siguiendo con esta idea, cuando un coach formula una pregunta ¿se producen interferencias o influencias que afectan al receptor?

Si un cliente comenta: tengo problemas con mis compañeros de trabajo, el coach tiene un gran abanico de posibilidades a la hora de plantear una pregunta que aumente la conciencia del cliente acerca de la situación. Las famosas preguntas poderosas. Pero, pongamos por ejemplo, que realiza la siguiente pregunta: ¿qué puedes hacer tú para resolver estos problemas?

Aparentemente, esta pregunta no encierra ningún tipo de juicio de valor por parte del coach y no parece que su influencia vaya más allá de dirigir al coachee a la acción. Pero un estudio detenido de la pregunta, nos hace caer en la cuenta que, para poderla diseñar y formular, ha sido necesario aceptar una presuposición implícita.

Las presuposiciones constituyen el contexto necesario, las reglas del juego, para que lo que estemos diciendo tenga sentido. Si yo digo: el gato está encima de la mesa, cierta información no explicitada tiene que darse por cierta para que tal afirmación tenga sentido para ti; tiene que ser cierto, por ejemplo: que tú sabes qué es un gato, qué es una mesa, que sabes que el gato puede estar encima de una mesa, que crees que el interlocutor está capacitado para emitir este tipo de juicios, etc. Dependiendo del contexto, puedes también pensar que el gato es un mamífero, que es una herramienta o que es un libro con ese nombre.

Volviendo al ejemplo anterior, para preguntar ¿qué puedes hacer tú para resolver estos problemas?, estamos dando por cierto, por real, que esos problemas existen y que por supuesto que el cliente tiene capacidad para afectar a su entorno. Pero, ¿por qué queremos aceptar su percepción de la realidad? ¿No seria mejor plantearnos si esos problemas son simplemente una percepción suya? Es decir, el significado que le da a unas circunstancias que están ocurriendo a su alrededor. Podríamos preguntarle en ese caso, ¿cómo sabes que tienes esos problemas?. Y en ese caso, primero buscaremos entender mejor lo que constituye la realidad de nuestro cliente, porque quizás no hace falta llevarle a la acción de algo que no existe más allá de su propia percepción.

La diferencia, entre una y otra pregunta en un proceso de coaching , es dramática y puede enfocar el proceso en direcciones muy diferentes. No sólo eso, sino que el buscar entender su realidad puede acortar un proceso de coaching sin necesidad de ir explorando sin una dirección clara, esperando que el cliente haga el famoso insight.

Nuestro coachee podría responder: No soy capaz de llevar proyectos de envergadura porque cada vez que me han asignado uno, he fracasado. Una posible pregunta podría ser: ¿qué podrías hacer diferente la próxima vez para que no esto no ocurra?

De nuevo, se produce la aceptación implícita de la realidad percibida por nuestro coachee. Además en este caso, de múltiples hechos, no necesariamente ciertos. En primer lugar, se da por hecho que entendemos lo que para él es un fracaso. Quizás para él, un fracaso sea simplemente, no haber obtenido un reconocimiento público. Otra realidad que aceptamos, son sus criterios sobre qué es un proyecto de envergadura. Encontraríamos varias, pero la que resulta más interesante para nuestro objetivo es la relación entre los posibles fracasos y su capacidad.

Su lógica es de este tipo: Múltiples fracasos, provocan mi incapacidad. Desde el punto de vista lingüístico parece difícil que los supuestos fracasos puedan afectar a su capacidad, más bien es que él cambia sus creencias sobre él mismo después de vivir una serie de fracasos. Nuestra primera aceptación, pues, es que algo de fuera puede afectar a sus capacidades.

Pero además habla de múltiples pero, ¿cuántos fracasos hacen falta para que esa creencia se genere? ¿Uno, dos o setenta? También estamos aceptando su criterio implícitamente.

Aunque la parte más interesante está por llegar, por su trascendencia en el conjunto de herramientas y habilidades que el coachee puede desarrollar. Nuestro cerebro crea conexiones entre diferentes informaciones siguiendo dos tipos de estructuras lógicas: Esto provoca eso y Esto es igual a eso. A partir de estos dos procesos, somos capaces de entender nuestro mundo y generar creencias que nos sirvan para predecir lo que va a pasar en el futuro. Por ejemplo, mover el interruptor provoca que haya luz, o mamá enfadada es igual a he hecho algo malo.

La lógica formal nos dice que si todos los hombres son buenos y Sócrates es hombre, luego Sócrates es bueno. Hasta aquí, es evidentemente. Pero, ¿que pasa si las premisas son: Todos los hombres son buenos y Sócrates es bueno? Por tanto, ¿Sócrates es hombre? Es tentador decir que si, pero la lógica nos dice que eso sería una falacia, porque además de hombres, podrían haber otros seres que fueran buenos, no necesariamente sólo tienen que ser hombres. El caso es que no podemos asegurar que por ser bueno, Sócrates es hombre, pero es cierto que lo hace mucho más probable, porque tiene una de las características de los hombres y es que es bueno. Pero quizás haya más criterios que cumplir para ser hombre. Y además, en este ejemplo, es más fácil caer en esa trampa, porque todos sabemos que Sócrates fue un hombre.

Pero, fíjate en el siguiente ejemplo: Cuando llueve, la hierba del jardín se moja. Ha llovido, por lo tanto la hierba está mojada. Pero, demos la vuelta al razonamiento; ¿qué pasa cuando la hierba está mojada? ¿Eso quiere decir que ha llovido? Pues, no necesariamente, no tenemos manera de saberlo con sólo esa información, a no ser que físicamente sea la única posibilidad. En ese caso la formulación tendría que ser: Siempre que la hierba está mojada, es porque ha llovido.

Si la hierba está mojada, solo hace que sea más probable que haya llovido, pero puede ser que sea el rocío, que alguien haya regado, que alguien haya derramado agua, etc. Lo curioso del caso es que, si nadie me da esa premisa inicial y yo mismo empiezo a ver la hierba mojada cada vez que llueve, voy a formular esa creencia y cada vez que vea que llueva y se moje la hierba, esa creencia se va a reforzar. Es más, esta creencia también se puede reforzar cada vez que, simplemente, vea que la hierba está mojada, aunque no haya visto llover, porque quizá ya no me voy y plantear más posibilidades.

A este proceso, se le llama proceso inductivo o lógica heurística. A través de sucesos que nos pasan, planteamos hipótesis o creencias, que se hacen más creíbles cuanto más veces se cumplen. Lo curioso, es que tendemos a no darnos cuenta sólo de los hechos que las confirman y no de los hechos que no las confirman o que directamente las refutan. Además, damos por cierto, una vez formulada la hipótesis o creencia, que va a ser cierta. Es decir, empezamos a pensar de manera deductiva como si esa creencia fuera una ley universal: cuanto más casos conozco o experimento de mi creencia, más generalizable (universal) la hago. Lo cierto, es que no podemos asegurar que porque algo ha pasado un cierto número de veces vaya a volver a pasar en el futuro, aunque, para nosotros, lo hace un poco más probable.

Pensar en sentido contrario, es también caer en una falacia lógica. Y lo hacemos constantemente. Retomando el ejemplo anterior, el hecho de haber obtenido fracasos no implica ni por asomo, que no sea capaz de llevar proyectos de envergadura. Solamente implica que con cada fracaso, se hace un poco más creíble esa posibilidad, se refuerza esa creencia. En este caso, tal vez sea útil por parte del coach un oportuno reencuadre para variar el enfoque de la cuestión, porque, si la creencia fuera con cada fracaso aprendo más, las implicaciones y consecuencias futuras de los fracasos son radicalmente diferentes.

De todos modos, el hecho de haber tenido mil fracasos, tampoco implica que el siguiente lo vaya a ser. No se puede deducir de forma lógica, y de hecho, gracias a eso, Thomas A. Edison, creó la bombilla incandescente después de multitud de intentos.

Recapitulando. En el presente artículo has podido apreciar como la aceptación de lo que queda implícito en la visión del coachee, en sí mismo, es una forma de comunicación con él, del modo estoy reconociendo tu realidad y, por ello, provoca un efecto, una influencia sobre el coachee.

Del mismo modo, las preguntas que realiza un coach, llevan implícitas muchas presuposiciones que vuelven afectar a la percepción de la realidad tanto del coachee como del propio coach.

Por otro lado, aceptar la realidad percibida por el cliente o su mapa, implica necesariamente tomar una dirección en concreto aunque, por su propia condición de implícita, esta dirección es desconocida tanto para el coach como para el coachee, por lo que el proceso se alarga innecesariamente dando en cierto modo, palos de ciego hasta encontrar el famoso insight.

Si no se puede dejar de afectar a nuestro cliente porque no se puede dejar de comunicar, lo más prudente es ser conscientes de cómo lo estás haciendo para poder realizarlo con más control, de manera que ayudes más eficazmente a llevar a tu cliente a sus metas.

El lenguaje, la lógica aplicada, la argumentación y otras herramientas, nos proporcionan herramientas poderosas para explorar con precisión el mapa de nuestro cliente; nos proporcionan información sobre como se está desarrollando el propio proceso de coaching e incrementan la efectividad de nuestras intervenciones, ofreciendo a nuestros clientes un proceso de calidad, efectivo y rápido.

Coaching Xavier Pirla

Web recomendada: Coaching en www.portal-coaching.com

 

www.tarot-egipcio.com Seomaresme  Copyright © 2009-2014   Todos los derechos reservados © Tarot Egipcio Derechos Autor - Política legal Protección de datos personales



Solicitamos su permiso para obtener datos estadísticos de su navegación en esta web, en cumplimiento del Real Decreto-ley 13/2012. Si continúa navegando consideramos que acepta el uso de cookies. OK | Más información
Solicitamos su permiso para obtener datos estadísticos de su navegación en esta web, en cumplimiento del Real Decreto-ley 13/2012. Si continúa navegando consideramos que acepta el uso de cookies. OK | Más información