Hechizo para olvidar a ese hombre que te hace daño


Un lunes, cuando la luna esté en menguante, luego que el gallo con su canto haya ahuyentado los demonios de la noche salid de casa y dirigios al borde de un riachuelo, de un estanque o del mar: echad en el agua tres flores de hierbabuena, una a una, diciendo cada vez en voz baja, al tirar la primera flor:

On alem Apella Sar Yam Sem.

Al tirar la segunda:

On Uquiv Sitafme sem,

y al tirar la tercera:

Uetle Yoga Mal, Ave Asox Otson Narac Yam Sem.

Debe persignarse antes de concluir la invocación.

Terminada ésta, recogerás las tres flores de verbena y las pondrás en una botella, frasco o vaso, que llenaras de agua, sacada del mismo lugar donde habrás hecho la operación ya escrita.

Idos a la casa antes del que gallo cante, y ya en ella, añadiréis a la redoma tres cucharadas de miel, recogida en otoño, y exponedlo todo, por el espacio de tres noches, a la influencia de las estrellas.

Durante este tiempo ayudaréis y os abstendréis de tomar licores fermentados, vinos, etc.

Una vez echo todo esto haréis uso de este filtro en esta forma: tomaréis de él en ayunas tres gotas: os lavaréis con él la frente, el pecho y las manos, y a continuación os dirigiréis, al hombre que deseáis aborrecer y quedaréis asombrada ante el efecto tan rápido del filtro.

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