Tipos de Velas

Tipos de Velas


Las velas son un instrumento muy utilizado en todo tipo de creencias y, por supuesto, también en magia.

La mayoría de los rituales y hechizos solicitan tener alguna vela encendida y por eso vamos a recoger aquí algunas de las velas que podemos encontrar en cada ceremonia:
Velas de altar: conocidas también como velas divinas ya que simbolizan la potencia de dios sea cual sea la religión o ideología que se profese.

Se colocan siempre en la parte posterior del altar donde se realiza la ceremonia y generalmente deben ser dos velones largos de color blanco, aunque también puede recurrirse sólo a una.

Si se quiere pueden ser velas de iglesia, pero por supuesto no es imprescindible.

Velas personales: conocidas también como astrales, son aquellas velas que representarán a los individuos a los que va referida la ceremonia.

Para ello se utilizan las velas astrológicas que son asignadas a cada signo del zodiaco.

Si no se conociera el signo de la persona a quien se hace referencia se suele utilizar una vela amarilla o blanca.

Puedes consultarlas en tus características.

Velas testigo: conocidas como velas áuricas, son utilizadas específicamente para representar de un modo más concreto que las velas personales a quien vaya dirigida la ceremonia.

Se trata de una vela astrológica o blanca a la que se le añade algún efecto personal del individuo: un pelo, foto, saliva, un objeto querido, etc.

Para ello se deberá vaciar el centro de la vela e introducir el elemento escogido, y después volver a rellenarla.

En el caso de que se utilizara un objeto grande como una foto, se deberá atar a la vela cara ella.

Velas planetarias: son aquellas velas que representan las cualidades de cada planeta a través de sus colores característicos.

Se suelen utilizar cuando se quiere atraer la energía planetaria para la petición.

Las velas para un Altar de Magia

Las velas para un Altar de Magia


Las velas de altar son las que se colocan en la parte posterior del altar.

Se suelen utilizar dos velas, y ese número es el que prefiero personalmente; pero puede utilizar una si lo desea, colocada en el centro por la parte posterior de su altar.

Estas velas deben ser siempre de color blanco.

Cómprelas lo más altas y hermosas posible.

Si puede conseguirlas, utilice velas de cera de abejas, pues representan a la deidad o dios -cualquiera que sea su religión o filosofía religiosa- y al reino espiritual, que es la esfera con la que está tratando de contactar y obtener un vínculo, sirviéndole las velas de altar como «puente» con ese reino.

Ocasionalmente, oirá que las velas de altar no son realmente necesarias y pueden omitirse, pero su eliminación rompe el esquema de las tres velas, de altar, del Zodiaco y de ofertorio, la ubicua pero sagrada «trinidad» de la mayor parte de las religiones, reduciéndolo así a un esquema de dos y a la «dualidad».

En el plano terrenal, la dualidad es con frecuencia la causa de nuestros conflictos y problemas, y es a menudo el motivo de lo ritual en primer lugar.

Las velas de altar deben dominar éste literalmente, incluso cuando al arder hayan reducido su tamaño.

Con gran frecuencia, son las primeras en encenderse y las últimas en apagarse, pues «yo soy el Alfa y el Omega, lo primero y lo último».

Las velas y los horóscopos

Las velas y los horóscopos


A cada horóscopo le corresponde un color.

Cuando realicemos algunos hechizos o rituales nos vendrá muy bien conocer cual es nuestro color según nuestro signo del zodiaco y así poder utilizarlo en nuestra receta.

ARIES:

El color apropiado es el CARMESI o ROJO VIVAZ.

Utilizado normalmente para fortalecer los emprendimientos, sean de empresas, negocios, comercios, estudios.

También es favorable en los casos que se necesite de ingenio o habilidad en las contiendas, aunque no debe excederse en el uso.

TAURO:

Su color es el VERDE, en todas sus tonalidades, favorece la estabilidad económica, tanto en el hogar como en el trabajo.

Propicia la adquisición de tierras o bienes inmuebles.

En el amor también es favorable ya que ayuda a la estabilización de las emociones.

GÉMINIS:

Color regente LAVANDA, GRIS, CELESTE.

Actúa en los negocios, estudios, comercio, en actividades que requieran fortalecerse las actividades cerebrales.

En amor es conveniente cuando se trata de ayudar o atraer al ser amado de este signo.

CÁNCER:

Color usado en las velas BLANCO, AMARILLO CLARO.

Propicia la receptividad, la intuición, para la protección, viajes y seguridad en el agua.

LEO:

Su color es el NARANJA, AMARILLO ORO, ROJO.

Su empleo favorece los buenos negocios, el éxito en algún emprendimiento comercial o cultural.

VIRGO:

Generalmente se usa el color MARRÓN, AZUL.

Es emplea para tranquilizar a las personas, llevar serenidad y calma ante situaciones que requieran mayor grado de análisis.

También se asocia al trabajo y a la armonía en las relaciones laborales.

LIBRA:

Color usado en las velas CELESTE, VERDE CLARO, COLOR ROJO COBRE.

Ayuda a liberar la mente de oscuridades, colabora en la expresión de los poderes psíquicos de manera más armoniosa, atrae al buena suerte y la protección, ante entes negativos.

ESCORPIO:

El color ROJO FUERTE, AZUL OSCURO, VIOLETA PROFUNDO.

Actúa favorablemente en los místicos y aquellas personas que sientan necesidad de revertir situaciones kármicas.

Ayuda a la liberación de emociones escondidas en lo más profundo de la mente no conciente.

SAGITARIO:

Este signo lleva color AZUL, TURQUESA.

Atrae la ayuda de maestros espirituales, utilizadas normalmente para lograr mayor amplitud mental, para calmar los ánimos.

Para los estudiantes es recomendable el AZUL CLARO.

CAPRICORNIO:

El color en las velas puede ser MARRÓN, GRIS, ROJO OSCURO.

Protege contra las malas influencias y dificultades derivadas de la envidia.

Para las personas que no son de este signo conviene encender velas de color rojo o marrón rojizo para protección contra la envidia o negatividad de gente molesta.

ACUARIO:

El color de este signo utiliza el color VIOLETA, VERDE CLARO, ROJO.

Es propicia para la paz, para situaciones tormentosas que necesiten de un momento de reflexión.

Ayuda a lograr justicia y la revelación de verdades.

PISCIS:

En velas, el color apropiado es VERDE CLARO, CELESTE, AMARILLO OSCURO.

Ayuda a proyectar los sentimientos, paz y claridad en las emociones.

Se utiliza para pedidos de liberación espiritual, ayuda a las parejas distanciadas y reconciliación.

Velas para rituales

Velas para rituales


Cada ritual necesita un tipo de vela para su correcta realización.

Las velas de altar, conocidas también como velas divinas, deberían ser siempre blancas, altas y de cera de abeja.

Normalmente se sitúan una a cada lado o una sola en el centro.

En la liturgia católica también podemos encontrar velones, la vela de Bautismo, la vela de la vigilia Pascual, velas de altares, tulipas, cirios, velas de Comunión, velas de Confirmación, etc.

Las velas Santorales se utilizan para las ofrendas a cada santo.

Por ejemplo, si queremos pedirle algo a Santa Rita, la patrona de los pedidos imposibles, deberemos utilizar una vela color rosa o marrón.

Para San Antonio una vela roja, para la Virgen del Carmen una vela color celeste o blanco, y para Santa Lucía una vela de color azul o violeta.

También existen las velas zodiacales.

Cada signo del zodíaco se asocia con el color de una vela que representa las cualidades de cada planeta.

Se utilizan cuando se quiere atraer la energía planetaria para la petición.

Por ejemplo, el color apropiado para una persona Aries es el rojo vivaz o el carmesí.

Un Piscis se decantará por el verde claro, el celeste o el amarillo oscuro.

Una persona Géminis tiene como color regente el lavanda, el gris o el celeste.

Además de las velas zodiacales, podemos utilizar las velas diarias para un ritual.

Éstas son de un color diferente según el día de la semana.

Las velas suelen estar presentes en los momentos más especiales de nuestra vida.

Cada cumpleaños lo celebramos soplamos las velas correspondientes al año que acabamos de cumplir.

Dicen los expertos que siempre que las velas nos acompañen tendremos asegurada la cuota de positividad, de energía y de buena suerte.

Y no sólo a nosotros sino también a todas las personas que participan en el evento.

El significado de los colores de las Velas

El significado de los colores de las Velas


En los rituales con velas es muy importante tener en cuenta cual es el color que se utiliza.

Dependiendo del tipo de pedido, deberemos utilizar un determinado color ya que éstos connotan distintas propiedades.

El uso de las velas coloreadas te puede ayudar a combatir los celos, la depresión, la tristeza, el odio, la violencia, etc.

El amarillo es el color del intelecto, el aprendizaje y la clarividencia.

Utiliza una vela amarilla para mejorar los negocios y los estudios.

Te traerá claridad de pensamiento y despertará el poder de la mente.

El color amarillo estimula la inteligencia, aguza la sabiduría y amplía los horizontes intelectuales.

Esta vela también es utilizada para llevar la alegría a alguien ya que se relaciona con el color del sol y sus propiedades de vida y calor.

Usa una vela amarilla para acabar con la depresión y la tristeza o para aportarle energía a un ser querido.

Cuando el tipo de auxilio sea potenciar la espiritualidad, utilizaremos una vela violeta.

Este color es ideal para la meditación ya que aumenta el crecimiento espiritual y el desarrollo de la percepción extrasensorial.

El violeta favorece la libertad y tiene el poder de transmutar el odio en amor o transformar lo negativo en positivo.

Es el color de la perseverancia, el sacrificio y la piedad.

Encender una vela de este color trae tranquilidad, cordialidad y un ambiente de calma.

Una vela de color rojo se utiliza en ceremoniosos rituales relacionados con el amor.

El rojo es el color del corazón, el amor, el deseo, la energía, la fertilidad y la pasión.

Este color también tiene otras cualidades como la salud y la fortaleza física.

Usa el rojo para proporcionar fuerza, coraje y dinamismo y también en las situaciones de emergencia.

Una vela naranja recoge un poco de la energía de una roja y una amarilla.

Es ideal para atraer la armonía y el estímulo a tu vida, de manera que no se produzcan demasiados sobresaltos ni tampoco se estanque.

Cuando el tipo de auxilio se refiere a dinero, negocio, trabajo o profesión es ideal una vela azul.

Te dará fuerza, poder y fe para poder trabajar y conseguir buenos negocios, a la vez que te aportará dinero y riqueza material.

El azul también es el color de la tranquilidad, la meditación, la sanación y el entendimiento.

Las velas de este color son totalmente aptas para llevar serenidad a algún asunto o persona.

El blanco es el color de la pureza y la energía divina por naturaleza.

Proporciona paz, armonía, equilibrio y elimina los malos fluidos.

Estas velas serán muy útiles cuando quieras realizar una limpieza o busques protección.

Sirven para atraer todo lo bueno, paz, prosperidad, pureza, tranquilidad, armonía, etc.

Se utilizan en rituales de purificación y meditación.

Simbolizan la adivinación, la verdad, la paz, la fuerza espiritual y la energía lunar.

Las velas blancas se utilizan en la mayoría de rituales y celebraciones ya que contienen todos los colores del espectro y son las más recomendadas.

Cuando el tipo de ayuda tiene que ver con la salud, se utiliza una vela verde.

Para invocar una buena salud física, fortaleza, fertilidad, buena suerte, éxito, rejuvenecimiento, estimular la verdad y traer la calma deberás usar el verde.

Es el color de la fertilidad relacionado con la madre tierra.

Atrae el equilibrio a la mente, cuerpo y espíritu.

Una vela de color verde estará presente en los rituales contra la avaricia y los celos.

Las velas moradas se utilizan para atraer poder y prestigio al peticionario.

Simbolizan la transmutación y el poder.

Se utilizan para llamar al éxito, prestigio, reconocimiento social y elevación.

Son ideales para pasar una entrevista de trabajo o conseguir algo muy deseado.

El color marrón es muy útil en los rituales para restaurar la confianza en uno mismo o en la vida.

El simbolismo de las Velas

El simbolismo de las Velas


La vela posee su propio significado, y teniendo en cuenta la forma de su llama, el tamaño, los movimientos y su color, expresa lo siguiente:

A

ABANDONO: La llama arde con debilidad y frecuentemente se apaga.

ABATIMIENTO: Es baja y en ocasiones llora.

ACEPTAR: La llama es nítida y crece.

ACERTAR: Es limpia y aumenta de tamaño.

AGREDIR: La flama chisporrotea y a veces desprende humo oscuro.

AMBICION: La llama dobla su tamaño. Si se trata de un anhelo sano es nítida.

AMBIVALENCIA: Baja y oscilante.

AMISTAD: El fuego prende bien. Es claro y se agranda si ese sentimiento va a ser duradero.

AMOR: La llama coge sin problemas al primer intento. Será nítida y ascenderá con fuerza si se va a ser correspondido.

ANGUSTIA: La vela llora, desprende humo oscuro o puede chisporrotear.

APROBAR: La flama es clara y crece en sentido ascendente.

AUMENTAR: El fuego dobla su tamaño, siendo nítido y muy brillante.

AUTORIZAR: Es nítida y crece.

AVARICIA: La llama chisporrotea, se consume rápidamente y en la punta de la mecha se acumulan unas bolitas de grasa. A veces el fuego da vueltas en forma de espiral.

B

BEBIDA: La vela llora, se extingue rápidamente y su llama puede llegar a desprender chispas o humo.

BENEFICIO: La flama es limpia y se desarrolla.

BODA: Prende sin problemas, dobla su tamaño nítidamente e incluso se llega a observar un tono más brillante en la punta.

BONDAD: La llama es clara y crece. En el centro adquiere una coloración azulada.

C

CAMBIO: El fuego es nítido y aumenta de tamaño si la transformación es positiva.

CASAR: Véase BODA.

COMPRAR: Es clara, limpia, y crece cuando anuncia una buena adquisición.

CONFIRMAR: La flama es resplandeciente y doblará su dimensión rápidamente.

CONSEGUIR: Es nítida y se desarrolla si el asunto va a lograrse.

CONSERVAR: El fuego es claro y no debe apagarse ni menguar.

COOPERAR: Véase AYUDA.

CURAR: La llama es limpia, prende a la primera

D

DEMORAR: Arde con debilidad, llegando incluso a disminuir de tamaño.

DESCONFIAR: Puede chisporrotear, llorar o desprender humo. En ocasiones, se moverá en forma de espiral.

DESEMBOLSO: La vela llorará o desprenderá chispas.

DESISTIR: Véase CESAR.

DESTACAR: El cirio arde nítidamente y las dimensiones de la llama aumentarán en sentido ascendente.

DISMINUIR: La llama mengua su tamaño. Si ocurriera que se apaga, significa que habrá pérdidas importantes.

DOLOR: La vela llora, desprende humo oscuro o chisporrotea.

E

EMBARAZO: La llama dobla su tamaño y adquiere una tonalidad más brillante,

EMPEZAR: Es nítida y va aumentando de volumen.

ENCONTRAR: El fuego es limpio, claro, y crece en sentido ascendente.

ENGAÑAR: Desprende humo oscuro, da vueltas en espiral, chisporrotea y en ocasiones se apaga.

ENFERMEDAD: Véase DOLOR.

EXAMEN: Cuando augura suerte, la llama crece brillante.

EXITO: La flama dobla su volumen, es nítida y en el extremo de la mecha se vislumbra una tonalidad más resplandeciente.

EXTRAVIAR: Desprende humo negro, disminuye su tamaño y por lo general se apaga.

F

FAMA: La llama aumenta sus dimensiones y es diáfana.

FAVOR: Crece nítidamente.

FELICIDAD: El fuego dobla su magnitud y el final de la mecha adquiere un tono más brillante.

FIAR: La flama se desarrolla con claridad.

FINANCIAR: Crece nítida.

FINGIR: El fuego desprende humo oscuro, chisporrotea, e incluso se apaga.

G

GALARDON: La llama se desarrolla nítida.

H

HERENCIA: La flama prenderá al primer intento, crecerá nítida y doblará su tamaño.

I

INDECISION: La llama arde con debilidad y oscila.

INDEMNIZACION: El fuego crece nítidamente.

INDIFERENCIA: La flama quema excesivamente baja y en ocasiones se apaga.

INDISCRECION: Desprende humo negro o chisporrotea.

INEFICACIA: Arde lánguidamente y a veces se extingue.

INFERTILIDAD: Puede no prender a la primera, quema excesivamente baja y con frecuencia se

INFIDELIDAD: La vela llora, chisporrotea o de ella se desprende humo negro.

INFORTUNIO: El cirio llora, suelta humo negro o chispas.

INSOLVENCIA: La llama arde débil y a menudo se apaga.

J

JUICIO: Crece nítidamente cuando anuncia resultados felices.

L

LADRON: La llama desprende chispas, humo negro o se mueve formando una espiral.

LAMENTAR: La vela llora y arde con debilidad.

LEGALIZAR: El fuego aumenta de tamaño nítidamente.

LIBERAR: La llama crece con claridad.

LIBERTINAJE: Chisporrotea, desprende humo negro o acumula en la mecha unas bolitas de grasa.

LOCURA: La vela llora o chisporrotea.

LONGEVIDAD: El fuego dobla su tamaño y es nítido.

LOTERIA: La llama aumenta de volumen en sentido

LUCHA: Chisporrotea.

LUTO: El extremo de la mecha acumula grasa. La vela se extingue anunciando la muerte cercana. También puede llorar o desprender humo negro.

M

MALDAD: La llama chisporrotea, suelta humo oscuro y oscila.

MALGASTAR: La vela llora.

MELANCOLIA: El cirio llora.

MENDIGAR: La llama quema con debilidad y en ocasiones se apaga.

MENTIR: La llama echa chispas o desprende humo oscuro.

MERECER: El fuego dobla sus dimensiones. Es nítido.

MORALIDAD: Crece rápidamente.

MOTIN: La llama chisporrotea o emana humo oscuro.

MUTILAR: La vela llora y con mucha frecuencia se extingue.

N

NEGAR: Arde con debilidad y también oscila.

NEGOCIAR: Crece el tamaño de la llama cuando augura buenos tratos.

O

OBEDECER: La llama crece clara y limpia.

ODIAR: Desprende chispas y humo negro.

OPOSICION: El fuego arde muy bajo y a menudo se apaga.

P

PACIENCIA: La flama quema nítida pero no aumenta de tamaño.

PALIZA: La llama echa chispas o desprende humo negro, mientras que la vela llora.

PARALISIS: El fuego se apaga o se acumula grasa en el extremo de lá mecha.

PARTIR: La llama arde nítida y cuando crece augura un buen desplazamiento.

PAVOR: Desprende humo negro o chisporrotea.

PELIGRO: La llama chisporrotea, el cirio llora

PENURIA: Arde con debilidad y en ocasiones se apaga.

PERDONAR: La llama es nítida y aumenta de dimensión.

PERECER: El extremo de la mecha acumula grasa. La vela se apaga o llora.

PEREZA: La llama quema excesivamente baja.

PERJUDICAR: El fuego desprende humo oscuro o chisporrotea.

PRECIPITAR: La llama echa chispas.

PRESIDIO: La flama suelta humo negro. La vela llora y puede llegar a apagarse.

R

REANUDAR: Crece nítidamente.

RECAER: El fuego mengua. La vela llora.

RECONCILIAR: La llama aumenta nítidamente en sentido ascendente.

RECHAZAR: Prende con debilidad y oscila.

REMEDIAR: Crece limpia, clara.

REÑIR: La vela chisporrotea, desprende humo negro

RIVAL: El fuego chisporrotea o desprende humo negro.

S

SACRIFICAR: La llama arde con debilidad y a veces la vela llora.

SALUD: Nítida y va aumentando de tamaño.

SANGRAR: El cirio llora.

SECRETO: La flama quema muy baja.

SOBREPONERSE: El fuego crece paulatinamente. Es diáfano.

SOLEDAD: La llama es débil y a menudo llora la vela.

SUICIDIO: La vela llora y se apaga.

T

TRABAJO: La llama asciende nítidamente, si va a lograrse el empleo.

TRAGEDIA: Se mueve en forma de espiral, chisporrotea, desprende humo y puede llegar a apagarse.

TRAICION: El fuego es débil y echa chispas o suelta humo negro. En ocasiones el cirio llora y se extingue.

TUMOR: La flama permite ver en la punta de la mecha un cúmulo de grasa.

U

USURPAR: La llama mengua y a veces se apaga.

V

VALOR: El fuego aumenta de tamaño es muy brillante.

VENDER: La llama es nítida cuando significa que la operación será beneficiosa.

VENGAR: Desprende humo oscuro y chisporrotea.

VIAJAR: Es clara y diáfana, desarrollando sus dimensiones cuando augura un buen recorrido.

VICIO: La flama desprende humo oscuro o chisporrotea.

VIRGEN: La llama es clara y limpia. La vela llora.

El poder de las Velas

El poder de las Velas


Todas las religiones se sirven de su fuerte carga simbólica de vida y energía.

Celebraciones, rituales esotéricos, funerales, ofrendas, las velas son poderosas fuentes de poder.

Con las velas potenciamos nuestros deseos y peticiones, a la vez que amplificamos nuestro pensamiento y energía.

En la religión católica, son miles los devotos que rezan a sus santos con velas o cirios que colocan encendidos en altares para la petición de un favor, un milagro o en señal de agradecimiento por algo concedido.

La vela utilizada en un ritual debe encenderse con una cerilla o alguna ramita prendida.

Sobre todo no debe apagarse soplando o comprimiendo la mecha con los dedos.

Los profesionales aseguran que es muy importante que se haga con un apagador de velas de metal.

Si no dispones de uno, puedes utilizar un vaso o una copa de cristal, que también puede ser metal, aunque lo más recomendable es el apagador.

Además de fijarnos en la manera de encender y apagar una vela, lo más

importante es la fe de la persona que lo hace ya que su fuerza y energía marcará el éxito del ritual.

Las velas tienen su propio lenguaje.

Y no sólo sus colores transmiten diferentes propiedades.

Su forma de arder, el color de la mecha y el movimiento de la llama nos muestran cómo se está desarrollando el ritual e indican mensajes ocultos.

Si la vela arde con llama alta y brillante nos está indicando buena suerte.

Si utilizamos más de una vela y todas arden de esta manera especial será señal de muy buenos augurios.

En cambio, si la llama de una vela cae hacia abajo y se eleva repetidas veces, se trata de una mala señal.

Este movimiento nos está advirtiendo de un peligro.

Si la punta de la mecha se pone brillante tendremos éxito.

Si este brillo dura mucho tiempo nuestro éxito también.

En cambio, si se desvanece pronto será un éxito corto.

Si la llama arde lentamente y no se eleva nos indica poco éxito en nuestros proyectos actuales.

Si la llama se mueve en espiral o no para de dar vueltas nos muestra precaución y cuidado con las personas cercanas que nos podrían traicionar.

Si la llama chisporrotea es sinónimo de desilusión y se mpaga repentinamente, señala que pronto nos comunicarán una pérdida.

La magia y las velas

La magia y las velas


Antiguamente el hombre utilizó para alumbrarse palos y teas de madera con resina.

La invención de las velas como tal se debe a los etruscos, que recibían en nombre de cereus, cereus fanalis y cebaceus.

Todos estos nombres designaban a velas o cirios de cera, sebo o pez con mecha de fibras vegetales como papiro, junco o estopa.

Hacia un culto mágico


En Roma se utilizaban hachas de cera en los santuarios paganos que especialmente eran ofrecidas en los saturnales.

También las lámparas que figuraban entre las insignias de los prefectos del pretorio en el siglo IV eran antorchas de cera puestas sobre candelabros.

Pero la vela o el cirio empieza a tener no sólo una utilidad práctica para iluminar durante la noche, sino también un sentido místico, mágico y religioso.

En pinturas de primitivas catacumbas aparecen cirios sobre los altares, especialmente en los de los mártires, tal vez copiando costumbres paganas como los saturnales.

La vela ha tenido un importante protagonismo en la magia, antiguamente este instrumento de iluminación era buscado ansiosamente, hasta el punto de que en los siglos XVII y XVIII se realizaban importantes subastas de velas.

Un ritual pictórico


En La Historia pintoresca de los brujos, publicada en París en el año 1846, encontramos un grabado verdaderamente revelador de la antigua magia con velas.

El grabado representa al mago inglés John Dee, astrólogo de la reina Isabel, alquimista, matemático y geógrafo.

En este grabado John Dee se encuentra en compañía de su amigo Kelly quién evocaba, según la leyenda, a todos los muertos ilustres que quería.

Esta evocación se efectuaba a través de un conjuro, y para ello, según muestra el grabado, se dibujaba un doble círculo en el suelo, escribiendo nombres y cifras mágicas entre los dos círculos, y otros gráficos de protección en el interior, donde se situaban Dee y Kelly.

Componentes mágicos


La vela no es de por sí un elemento mágico.

Por supuesto en su composición podemos encontrar ciertos aspectos materiales que tal vez han sido tratados.

Pero lo que hace de una vela un artículo verdaderamente mágico es el ritual.

El maestro confeccionador de velas sabe a qué hora, en qué día y de qué forma precisa debe elaborar sus velas.

Por lo general, se recurre a tinturas y esencias naturales y poseerá muchas más virtudes, posiblemente mágicas, cuanto más cera y menos parafina contenga la vela.

El otro componente mágico de la vela es el color.

Las blancas servirá para casi todo, las negras absorberán la energía y las rojas potenciarán la idad.

Las azules serán ideales para temas mentales o reflexivos, las marrones se utilizarán para asuntos laborales, las amarillas para encontrar claridad de ideas y sentimientos.

Las velas verdes serán ideales para la salud física y las moradas para la psíquica.

Encendido y apagado


Lo ideal es que la vela se encienda o con una cerilla de madera, que es un elemento natural, o con otra vela encendida con anterioridad.

La vela debe encenderse siempre con la mano dominante en la persona, ya sea zurda o diestra, mientras que lo recomendable para encender una vela con otra es usar ambas manos.

El apagado o extinción de la vida de la vela, es también un aspecto muy importante en la magia de velas.

Por norma general la vela se deja consumir hasta el final, hasta que ella misma se apaga.

Sin embargo, cuando se desea alterar ese proceso y el apagado es voluntario, el mejor sistema es apagar la llama utilizando los dedos.

De esta forma, toda la energía que hemos proyectado a la vela, no se perderá en un soplido al aire.

También se puede utilizar un apaga velas, pero recomendamos utilizar los dedos, ya que es el método más personal.

La Magia Egipcia


Egipto ha sido considerado como una tierra de misterio y magia.

Esto ha llevado a algunos comentaristas, antiguos y modernos hablen de la magia egipcia como irracional, morbosa y supersticiosa.

Egiptólogos profesionales prefieren alejarse de la imagen popular de Egipto como fuente de conocimientos ocultos.

Ellos tienden a subrayar los numerosos logros prácticos de la civilización egipcia y de los escritos egipcios que exponen una filosofía pragmática y alegre de la vida.

Esto puede inclinar la balanza demasiado lejos.

Muchas de las prácticas de magia egipcia aunque parezca extraño, tonto, o incluso repulsivo desde el punto de vista del racionalismo occidental, por eso se puede decir que nuestra visión de la sociedad egipcia es incompleta.

La evidencia de la antigua magia egipcia abarca unos cuatro mil quinientos años.

Amuletos del cuarto milenio AC han sido encontrados, mientras que los textos mágicos se producen en el tercer milenio a. de JC hasta el siglo quinto.

Los hechizos escritos son la principal fuente de material, pero los objetos a veces proporcionan pruebas de los tipos de magia apenas registran en los textos.

Estos objetos habrían sido aún más útil que todos los primeros arqueólogos se había apreciado la necesidad de registrar el contexto exacto de sus hallazgos.

El gran número de tumbas bien conservadas y la gran cantidad de objetos de la tumba en la visión en los museos se han asegurado de que la magia funerario ha sido objeto de mucha investigación.

La magia ritual realizado en los templos y la magia cotidiana – los hechizos y ritos que se dictaren por los individuos en la vida – se han estudiado mucho menos.

Estos tres tipos de magia están íntimamente relacionadas y las influencias iban y venían entre ellos.

Las ideas que la magia cotidiana puede dar en la vida personal de los antiguos egipcios que sea de mucho más de interés marginal.

La palabra egipcia que suele traducirse como magia es Heka.

Esta fue una de las fuerzas utilizadas por la deidad creadora para hacer del mundo.

En el mito egipcio, el estado primitivo fue el caos.

Antes de la creación no había más que un oscuro abismo acuoso conocido como la monja.

En el Nun existía la gran serpiente o dragón Apep (Apofis) que encarnaba las fuerzas destructivas del caos.

Cuando la tierra en primer lugar, el túmulo primitivo, surgió de la Monja, el espíritu del creador tenía un lugar en el que a tomar forma.

El Creador hizo al orden en el caos.

Este orden divino fue personificado por una diosa llamada Maat.

El maat palabra también significa justicia, la verdad y la armonía.

Por último, el creador hizo deidades y seres humanos.

El color de las Velas

El color de las Velas


La vela amarilla oLa vela Naranja: Estos colores están asociado con el conocimiento, el aprendizaje, el saber hacer la claridad, la inteligencia, la facultad de ir a lo esencial…

La vela Blanca: son 7 colores fundamentales: violeta, índigo, azul, verde, amarillo, naranja y rojo es la energía más perfecta.

La vela blanca está asociada mágicamente a la Luna…

La vela Violeta: Está muy indicada para lo espiritual, lo material, lo amoroso etc.

El color violeta es especialmente útil cuando se desean hacer las cosas ha lo grande…

La vela Plateada: Está relacionada con la luna, guarda una estrecha relación con el mundo de los sueños, adecuada para recordar sueños, el mejor día es elLunes, sin excluir el resto…

La vela Roja: Por tradición adorna nuestras mesas en Nochebuena y es el color del planeta Marte.

Es la vela de la pasión y la fuerza.

Se enciende para avivar la llama , y el mejor día para este ritual es el Viernes, aunque se puede hacer cualquier día pero tiene menos fuerza.Cada uno de los signos tiene un color que los identifica.

Cuando se realiza algún ritual con velas, se enciende la que corresponda al color del signo de la persona a la que esté dirigido.

Aries: Color rojo brillante.

Tauro: Color verde manzana.

Géminis: Color amarillo brillante.

Cáncer: Color blanco y plateado.

Leo: Color naranjo y dorado.

Virgo: Color marrón y dorado.

Libra: Color rosado.

Escorpión: Color vino tinto.

Sagitario: Púrpura.

Capricornio: Color verde oscuro.

Acuario: Color azul eléctrico.

Piscis: Color verde mar.

Como hacer una vela para magia

Como hacer una vela para magia


El proceso que explicamos a continuación es sencillo.

Las mejores horas para preparar la cera son las comprendidas entre las 7 y las 8 de la mañana y las 6 y las 7 de la tarde.

Para fabricar 10 velas comunes procede de la siguiente forma:

Derrite a baño de maría 300 gramos de parafina utilizando preferentemente recipientes de barro.

Si no consigues un trozo de parafina reemplázalo por 30 cucharadas de grasa animal.Agrega 3 hojas de menta, 3 de verbena y 3 de ajedrea machacadas.

En lugar de hojas de menta puedes utilizar una bolsita de té de menta.

Bastará con abrir uno de los extremos y volcar el contenido en el recipiente.

Cocina a fuego lento, cuidando que no baje el nivel de agua de la olla.

Revuelve los ingredientes con una cuchara de madera, hasta que se hayan derretido y mezclado completamente.

Retira y deja enfriar la preparación.Pasa un trozo largo de hilo de algodón retorcido por el interior de una caño de 18 centímetros de largo y 2 de diámetro.

Toma la punta sobrante del hilo y enróscala, humedeciéndote suavemente los dedos con parafina.

Cuando haya secado, pega la mecha que sobró con cinta adhesiva al borde externo del tubo.

Coloca un tapón de corcho en el extremo contrario y vierte la parafina derretida en el molde hasta completarlo.

Deja enfriar la cera por completo, al menos un par de horas, y después sumerge por lo menos 3 minutos en agua bien caliente la base del tubo, para que la cera se deslice fácilmente por el molde para sacarla.

El último paso debe realizarse con tiempo y tranquilidad.

Un movimiento brusco puede arruinar el trabajo.

Despega la cinta adhesiva del tubo.

Quita el corcho y empuja hacia afuera la vela, con mucho cuidado para no torcerla.

Finalmente, una vez que haya asomado el pabilo (la mecha) engánchala con una pinza y extrae la vela con toda suavidad.