Oración para la sordera

Señor Jesucristo: Tú que te dignaste librar de sus dolencias al sordomudo de Decápolis, con solo meter los dedos en su oído y decirle:

Sé abierto ; concédeme la gracia de que, en tu nombre e imitando tus milagros, ya no tus virtudes, pueda (signar al paciente), sanas a (nombre del paciente), del mal de oídos (o lo que sea) que padece. .

Se reza un Padrenuestro en honor de San Lorenzo.

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