Oraciones para cualquier Santo

Glorioso(a) Santo(ta), a ti acudimos, llenos de confianza en tu intercesión. .

Nos sentimos atraídos a ti con una especial devoción y sabemos que nuestras súplicas serán más agradables a Dios nuestro Señor, si tu, que tan amado(a) eres de Él, se las presentáis. .

Tu caridad, reflejo admirable de la de Dios, te inclina a socorrer toda miseria, a consolar toda pena y a complacer todo deseo y necesidad, si ello ha de ser en provecho de nuestra alma. .

Mira, pues, nuestras miserias y penas nuestros trabajos y necesidades, nuestros buenos deseos, y alcánzanos que cada día aseguremos más nuestra eterna salvación con la práctica de las buenas obras y la imitación de tus virtudes.

II.

Dios todopoderoso, que has derramado por toda la creación reflejos de tu infinita belleza y bondad, haciendo el hombre a tu imagen y semejanza, tanto amas a quienes se entregan totalmente, que nos los pones como modelo, quieres que les veneremos y haces innumerables beneficios y milagros por su intercesión. .

Por ello y mediante tu siervo (a), te rogamos nos concedas (mencionar aquí la petición) y con ello una mayor correspondencia a tu amor.

A TODOS LOS SANTOS.

Gustavo Adolfo Béquer.

Patriarcas que fuisteis la semilla.

del árbol de la fe en siglos remotos,.

al vencedor divino de la muerte,.

rogadle por nosotros.

Profetas que rasgasteis inspirados.

del porvenir el velo misterioso,.

al que sacó la luz de las tinieblas,.

rogadle por nosotros.

Almas cándidas, Santos Inocentes.

que aumentáis de los Ángeles el coro,.

al que llamó a los niños a su lado,.

rogadle por nosotros.

Apóstoles que echasteis en el mundo.

de la Iglesia el cimiento poderoso,.

al que es de la verdad depositario.

rogadle por nosotros.

Mártires que ganasteis vuestra palma.

en la arena del circo, en sangre rojo,.

al que os dio fortaleza en los combates,.

rogadle por nosotros.

Vírgenes semejantes a azucenas.

que el verano vistió de nieve y oro,.

al que es fuente de vida y hermosura,.

rogadle por nosotros.

Monjes que de la vida en el combate.

pedisteis paz al claustro silencioso,.

al que es iris de calma en las tormentas,.

rogadle por nosotros.

Doctores cuyas palmas nos legaron.

de virtud y saber rico tesoro,.

al que es raudal de ciencia inextinguible,.

rogadle por nosotros.

Soldados del ejército de Cristo,.

Santas y Santos todos,.

rogadle que perdone nuestras culpas.

a Aquel que vive y reina entre vosotros.

El santo no es sólo la alegría de sus padres, sino la salvación de muchos.

San Ambrosio.

Catena Aurea, vol. V.

Cada uno de los Santos es una obra maestra de la gracia del Espíritu Santo.

Juan XXIII.

Aloc. 5-6-1960.

Los santos no necesitan de nuestros honores, ni les añade nada nuestra devoción. La veneración de su memoria redunda en provecho nuestro, no suyo. .

Por lo que a mí respecta, confieso que, al pensar en ellos, se enciende en mí un fuerte deseo.

San Bernardo.

Sermón 2.

A menudo es la intercesión de los santos lo que nos alcanza el perdón de nuestros pecados.

Casiano.

Colaciones, 20.

No lloréis, os seré más útil después de mi muerte y os ayudaré más eficazmente que durante mi vida.

Santo Domingo.

(moribundo, a sus hermanos)

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