Trabajar con Santos

Trabajar con Santos

Una estampa de San Lázaro detrás de la puerta de casa cerrará el paso a la Desgracia, a la Enfermedad y a la Muerte.

San Antonio consigue novio a sus devotas.

Postrados a sus pies se dice:

San Antonio bendito mándame un noviecito.Convenga o no convenga ¡pero que venga!.

Si el novio no aparece, en castigo, la devota le quita el Niño Jesús que tiene San Antonio en sus brazos.

Santa Elena procura maridos e impide que estos se marchen de sus hogares ; cuando andan tras las faldas de otras, logra que se tranquilicen.

La Oración de Santa Elena se recita a las 12 de la noche.

La Oración de Caramanchel sirve para calmar e, incluso, alejar acreedores .

Mientras molestan los acreedores, dos martes de cada mes se le enciende una lámpara a este santo con aceite, ginebra y varias bebidas.

Si se esta pasando mala racha en lo económico se acude a San Daniel .

Su estampa se coloca abajo en la puerta rozando el suelo ; se le reza y a medida que la ayuda va llegando, se va subiendo la estampa unos palmos .

Cuando llega al techo hay que bajarla a palos.

Para encontrar cosas perdidas se recurre a San Dimas.

Se toma el santo y se le ata con un cordel a la pata de una silla o una cama y se busca lo perdido no sin antes amenazarlo diciéndole:

San Dimas aquí te ato hasta que no aparezca , no te desato .

También se puede recurrir a santa Bárbara y recitar mientras se busca lo perdido:

Santa Bárbara bendita pasa por aquí con una velita e ilumíname.

Se le puede prometer un bailaito a San Pascual Bailón si se encuentra lo perdido.

Cuando se encuentra el objeto, en acción de gracias, se le baila un rato detrás de una puerta.

Si un viajero se extravía lo orientará la Oración de San Cristóbal.

La Oración de Santa Inés libra de tentaciones y dudas a la persona que la reza.

Si se reza a solas en una habitación y se le pide a la santa que le responda con un si o un no.

La santa le responderá al terminar la oración mediante el pasa de un coche, el ladrido de un perro, una canción, una conversación ,

La Oración de San Miguel Arcángel es insuperable para vencer e invalidar a los espíritus malos y burlones.

Quien desee casa propia se le pide a Nuestra Señora de Loreto rezando su Oración los días 10 de cada mes.

Para que nunca falte alimento en un hogar se reza la Oración de San Cayetano los días 2 de cada mes y se pone detrás de la puerta un saquito con frijoles negros.

El día que se reza la Oración, al levantarse y antes de hablar con nadie, se va a la puerta de la calle, se da tres veces con el nudillo en ella y tres veces se ruega al santo: dame salud y fuerza .

La Oración de San Luis quita inmediatamente el mal de ojo.

La Oración de San Ramón Nonato hace cesar los dolores de parto.

Si se quiere un alumbramiento feliz se le dedica una vela.

RECORDAR.

Que en el mes de Mayo la Virgen María concede con más gusto cuanto se le pida.

Las estampas e imágenes de los santos, si tardan en conceder sus favores, se vuelven del revés.

San Acacio

San Acacio

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Martirologio Romano: En Amida, de Mesopotamia, san Acacio, obispo, que, para redimir a unos persas cautivos y sometidos a crueles torturas, interesó al clero y vendió a los romanos los vasos sagrados de la Iglesia († s. V).

Etimológicamente: Acacio = Aquel que no tiene malicia, es de origen griego.

El santo pertenece al siglo V. Fue obispo y confesor de Amida, Irak.

No le quedó más remedio que vivir el instante. No pensaba en el pasado nunca.

En el año 419, el emperador Teodosio II le envió como embajador al rey de los Persas. Misión nada fácil. Él asunto era el siguiente: ver la manera de convocar un concilio de las iglesia persas. Lo promovía un nestoriano.

A los dos años estalló una guerra entre los dos imperios. Los Bizantinos hicieron 7000 prisioneros.

Tan malos eran que querían dejarlos morir en las cárceles de hambre porque -según comentaban los altos jefes- eran muchos para darles cada día de comer.

Ante esta realidad concreta, el obispo Acacio actuó al instante. Vendió los vasos sagrados de su iglesia para pagar sus rescate y liberarlos. Muchos, en agradecimiento al obispo, se hicieron cristianos.

Al enterarse el rey Persa Bahram V de lo que había hecho Acacio, dejó de perseguir a los cristianos nestorianos de su imperio. Le dieron una nueva misión diplomática para que negociase la paz en el año 422.

San Acacio de Bizancio de Bizancio

San Acacio de Bizancio de Bizancio

Martirologio Romano: En Bizancio, san Acacio, soldado y mártir (s. IV).

Etimológicamente: Acacio = Aquel que no tiene malicia, es de origen griego.

Nacido en Capadocia (Turquía) a finales del siglo III.Fue un Centurión del ejercito romano acantonado en Tracia, (región del sureste de Europa, en la península de los Balcanes, al norte del Mar Egeo, enclavada en Bulgaria, en Grecia y en Turquía europea).

Fue acusado ante el tribuno Firmo y el procónsul Bibiano por ser cristiano, quienes, luego de hacerlo torturar, lo condenaron a ser decapitado en Bizancio. Era la era de la persecución emprendida por Diocleciano.

Su martirio tuvo lugar alrededor del año 303.

Es el patrono de los soldados y de los dolores de cabeza. Es uno de los santos auxiliadores.

San Aaron

San Aaron

Etimológicamente significa «iluminado». Viene de la lengua hebrea.

Te encuentras en el año 1471 antes de Cristo. Moisés tuvo la inmensa dicha de que su hermano Aarón le acompañara a lo largo y ancho del difícil desierto camino de la Tierra de Promisión.

Fue siempre su apoyo en los momentos cruciales, como por ejemplo, en el monte Horeb o Sinaí en el que Dios entregó al pueblo las tablas de la Ley.

Pertenecía a la tribu de Leví. Fue el abuelo que supo dar poco a poco a la Alianza sus propios ritos.

A su muerte, lo enterraron en la cima del monte Hor. .

A pesar de sus deseos de entrar en la Tierra Prometida, no lo pudo ver, igual que le pasó a su hermano Moisés.

Vino al mundo en los tiempos remotos en los cuales el pueblo egipcio dominaba completamente a Israel. .

Al contrario que su hermano, que hablaba mal, él poseía el don de la elocuencia.

De hecho, en muchas ocasiones tuvo que hablar en nombre de su hermano al faraón egipcio. Y la idea central que perseguía era convencerle para que dejara en libertad al pueblo israelita.

Pero, a pesar de su labia, no consiguió que el mandatario supremo de Egipto le dejara marchar. Vistas todas las dificultades y pensando el modo de solucionarlas, los dos hermanos retaron al faraón. .

Si no los dejaba libres, entonces sobrevendría sobre todo Egipto una serie de plagas que lo llevaría a la ruina y a la muerte.

Cuando el faraón vio que se cumplían sus predicciones venidas del cielo, Moisés y su hermano partieron hacia la Tierra Prometida en una huida no exenta de muchos obstáculos.

Toda la peregrinación por el desierto estuvo plagada de aventuras y de desdichas a causa de la infidelidad de los judíos en su larga marcha. .

No se creían lo que decían Moisés y su hermano. La más grave fue el culto de la idolatría o culto a dioses falsos, sobre todo al «becerro de oro».

Dios perdonó a todos. Aarón fue nombrado sumo sacerdote para ofrecer sacrificios a Dios por los pecados del pueblo. .

Le sucedió en el cargo su hijo Eleazar.

¡Felicidades a quienes lleven este nombre!.

P. Felipe Santos

San Abdon y San Senen

San Abdon y San Senen

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Martirologio Romano: En Roma, en el cementerio de Ponciano, en la vía Portuense, santos Abdón y Senén, mártires (c. s. III).

Sus nombres varían en algunos calendarios antiguos y martirologios, como Abdo, Abdus; Sennes, Sennis, Zennen.

Mártires persas en el tiempo de Decius, cerca del año 250 D. de C. y conmemorados el 30 de julio. La veneración se sigue desde tiempos del tercer siglo, aunque sus biografías fueron escritas antes del siglo noveno.

Esos relatos contienen aspectos ficticios acerca de las causas y ocasiones en que los santos Abdón y Senén fueron a Roma, así como respecto a la naturaleza de sus tormentos. .

Se relata en esas historias que sus cuerpos fueron enterrados por un subdiácono llamado Quirino, y que fueron luego transferidos al reino de Constantinopla, al cementerio Pontiano, una localidad en la ruta a Porto, cerca de las puertas de Roma.

Un fresco encontrado en el sarcófago que se supone contiene sus restos, los representa recibiendo coronas de parte de Cristo. De acuerdo con Martigny, este fresco data del siglo séptimo. Varias ciudades indican tener los cuerpos de estos santos, notablemente Florencia y Soissons, pero los Bolandistas indican que los restos de Abdón y Senén se encuentran en Roma.

San Abercio

San Abercio

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Algunos que sólo ven lo que ven tienen la manía de poner en tela de juicio todo aquello que escapa a su visión y así les va por la vida.

No ven más allá de sus narices y se pasan el tiempo mostrando una aversión malsana contra todo lo que no pueden experimentar, pesar, medir, tocar, meter bajo la lente del microscopio, o aplicar la prueba del carbono 14. Se podría decir que son unos desconfiados.

Si tengo que hablar de cómo se comportan con la Iglesia, afirmo que son terribles, implacables.

Y es que según su modo de pensar (dicen que no hay realidad que no pueda explicarse por la razón), acaban sin llegar a conocerla de modo completo, ya que ella es sobrenatural en su comienzo, en su misión, en sus medios, y en su fin.

¡Cómo se va a explicar al Espíritu Santo y toda su acción con la limitada cabeza de los hombres! .

A lo más que llegan es a dar una visión parcial -por tanto equivocada y errónea- de la Iglesia que se ve: dirán que es un grupo filantrópico, o un club de ingenuos que se dejan engañar, una rama de discapacitados a punto de extinguirse, cuando no un grupo de presión al servicio de no se sabe qué fuerzas políticas o intereses de los hombres.

Al toparse con la realidad de los santos se pierden, porque algunas de las reacciones de estos hombres y mujeres, sus modos de vivir, incluso esas realidades que se llaman milagros que algunos de ellos hicieron, son imposibles de encorsetarse dentro de los moldes comunes con los que uno de ordinario se maneja.

No tienen remedio. Y mira que los veinte siglos que se les lleva de delantera por el mundo podía ser ya una razón que les diera garantía.

Pero no les valen las razones. Esta casta de sabihondos racionalistas los hubo antes y los hay ahora. No aprenden.

Dicen que valoran la razón y, a veces, lo que termina por suceder es que, en su empecinamiento, acaban por decidir en contra de la misma razón.

Y si no, veamos lo que pasó con San Abercio.

Fue un Obispo de Hierápolis en la segunda mitad del siglo II y comienzos del III. .

Allí desempeñó su misión de pastoreo de sus fieles, aunque trotó algo por el mundo también. Fue tan celoso de los intereses de Dios y tan enamorado del bien para los hombres, que Dios lo utilizó como un apto instrumento evangelizador para transmitir fidelísimamente la doctrina de Jesucristo. .

Resulta que a Dios le pareció conveniente para los hombres hacer, a través del santo obispo de Hierápolis, obras a su medida, que lógicamente no son explicables para la inteligencia humana sin recurrir a la fuerza de Dios. Como refieren las memorias que San Abercio hizo algunos de esos milagros y los racionalistas no supieron encontrar una explicación a la medida humana.

No sólo negaron los milagros afirmando que era una invención, sino que llegaron incluso a negar la existencia de San Abercio. .

Y total, porque se enfrentó públicamente contra los cultos idolátricos, destrozó los ídolos y salió ileso de su acción cosa que provocó la catequezación y bautismo de muchos; porque dio la vista instantáneamente a una matrona ciega llamada Frigela; porque curó a cantidad de enfermos y lisiados que recurrían a él en demanda de auxilio a entremedias de sus catequesis y porque, sobre todo, expulsaba exitosamente y con relativa frecuencia al demonio de los posesos, entre ellos a la mismísima hija del emperador.

Todo esto les pareció demasiado; a falta de pruebas fehacientes después de dieciséis siglos, dijeron que ni siquiera existió San Abercio, se mofaron de la Iglesia y descansaron tan tranquilos hinchados de razones.

¡Qué lástima —para ellos- que la arqueología de finales del siglo XIX, justo por W. M. Ramsay, haya descubierto cerca de Esmirna y en el lugar del emplazamiento de la antigua Hierápolis la tumba de un tal Abercio, obispo de Hierápolis, cuyo epitafio grabado en piedra y en griego resume la historia del santo!

San Abraham

San Abraham

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Martirologio Romano: Conmemoración de san Abraham, patriarca y padre de todos los creyentes, que, llamado por Dios, salió de su patria, la ciudad de Ur de Caldea, y peregrinó por la tierra que Dios había prometido a él y a sus descendientes. .

Manifestó toda su fe en Dios, esperando contra toda esperanza al no negarse a ofrecer en sacrificio al hijo unigénito, Isaac, que el Señor le había dado, ya anciano, de su esposa Sara.

Etimología: Abraham = Aquel que es padre de muchos pueblos.

La historia de Abraham se encuentra en el primer libro de la Biblia, el Libro del Génesis.

Con Abraham fundó Dios en el mundo la verdadera religión.

Vivía en la ciudad de Ur, cerca de los ríos Tigris y Eufrates, cuando Dios le pidió el sacrificio de alejarse de su tierra, que era muy fértil, y de su hermosa ciudad e irse a un país desconocido y desértico, lejos de familiares y amigos. .

Abraham aceptó este sacrificio, y Dios en pago le prometió que sus descendientes poseerían por siempre aquel país.

Abraham deseaba tener un hijo que prolongara su familia, y Dios permitió que su esposa fuera estéril y que a la edad de 90 años Abraham todavía no lograra tener el hijo que tanto deseaba. .

Sin embargo Nuestro Señor le prometió que su descendencia sería tan numerosa como las arenas del mar y Abraham creyó a esta promesa de Dios, y esta fe le fue apreciada y recompensada.

Dios se le aparece en forma de viajero peregrino (acompañado de dos Ángeles disfrazados también) y Abraham los atiende maravillosamente bien. .

Dios le promete que dentro de un año tendrá un hijo. Sara la esposa, que está oyendo detrás de una cortina, se ríe de esta promesa, porque le parece imposible ya que ellos dos son muy viejos. .

Dios manda que al niño le pongan por nombre Isaac, que significa el hijo de la sonrisa. .

Y cuando el jovencito tiene 12 años, Dios pide a Abraham que vaya a un monte y le ofrezca el hijo en sacrificio. Abraham acepta esto que le cuesta muchísimo y cuando ya va a matar a Isaac, un Ángel le detiene la mano y oye una voz del cielo que le dice: .

He visto cuán grande es tu generosidad. Ahora te prometo que tu descendencia nunca se acabará en el mundo. .

Y luego ve un venado enredado entre unas matas de espinas y lo ofrece en sacrificio a Dios.

Los enemigos atacaron a la ciudad donde vivía Lot, el sobrino de Abraham, llevándose a todos prisioneros. Entonces el patriarca reunió a sus obreros (318) y atacó por sorpresa a los enemigos y libertó a todos los cautivos. .

En acción de gracias llevó a Melquisedec, sacerdote de Jerusalén, la décima parte de todo lo que había conseguido. .

Desde entonces quedó la costumbre de dar para Dios y para los pobres el diezmo, o sea la décima parte de lo que cada uno gana.

Nuestro Señor le comunicó a su amigo Abraham que iba a destruir a Sodoma por que en esa ciudad se cometían pecados de idad. Abraham le rogó a Dios que no la destruyera si había allí siquiera diez personas buenas. .

Pero como no las había, cayó una lluvia de fuego y los mató a todos. Solo se salvó Lot, por ser el sobrino de Abraham. Pero la mujer de Lot desobedeció la orden de los Ángeles y al salir de la ciudad se puso a mirar hacia atrás y quedó convertida en estatua de sal.

Abraham fue padre de Isaac, del cual nacieron Esaú y Jacob. Los hijos de Jacob se llaman los doce Patriarcas, de los cuales se formó el pueblo de Israel. .

Dios le cambió el nombre de Abrán, que significa padre, por el nombre de Abraham, que significa: padre de muchos pueblos.

La S. Biblia alaba a Abraham porque creyó contra toda esperanza y porque nunca dudó de que Dios sí cumple lo que promete, aunque parezca imposible.

Santo Patriarca Abraham, pídele a Dios que nos conceda una fe tan grande como la tuya, y el perseverar fieles a nuestra religión hasta la muerte.

San Abraham Kidunaia de Edesa

San Abraham Kidunaia de Edesa

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Martirologio Romano: En Edesa, en la antigua Siria, San Abraham, anacoreta, cuya vida fue descrita por el diácono San Efrén.

Etimológicamente: Abraham = Aquel que es padre de muchos pueblos.

El admirable varón san Abraham, cuya vida nos dejó escrita san Efrén, nació en las cercanías de Edesa en la Mesopotámica, de padres muy ricos, los cuales le amaban tiernísimamente, y fue tanta la instancia que le hicieron para que se casase, y tantas las lágrimas que derramó la madre, que sólo por no contristarlos dijo que se casaría.

Preparáronse las fiestas y bodas, y habiendo durado seis días el regocijo, el séptimo, al tiempo que toda la casa estaba ocupada en convites, músicas, bailes y danzas, salióse Abraham secretamente de ella y fue a encerrarse en una gruta que distaba a más o menos una legua del lugar.

Halláronle allí al cabo de diecisiete días, y el santo habló a sus padres con tanto espíritu de Dios, que hasta recabó de su esposa que consintiese en una perpetua separación. Todo cuanto poseía en la tierra era una túnica de pelo de cabra, un manto, una escudilla para comer y beber, y una estera de juncos para acostarse.

En esta vida había pasado ya algunos años cuando el obispo de Edesa le mandó que se ordenase de sacerdote y evangelizase una población de gentiles muy obstinados que había en la diócesis. .

Tres años gastó el santo en la obra de convertirlos: le apedrearon, le dejaron por muerto, le arrastraron tres veces por las calles; pero finalmente se rindieron, y se echaron .a sus pies para que les bautizase.

Volvióse después Abraham a su antiguo encerramiento, y en esta sazón una sobrina suya llamada María quedó huérfana a los siete años de su edad, y la llevaron al santo; el cual la puso en una celda inmediata a la suya y allí por una ventanilla la instruía en las cosas de Dios.

Pero como a los pocos años de su recogimiento viniese la doncella a perderse por la tentación de un mozo que en hábito de monje fue a visitar al santo, en lugar de arrepentirse de su pecado, se fue a una ciudad, que estaba de allí a dos jornadas, y con hábito de seglar, galano y lascivo se entró en un mesón para perderse del todo.

Tuvo Abraham revelación de la caída de su sobrina, y deseoso de sacar aquella alma de las garras del dragón infernal y restituirla a Jesucristo, buscó un caballo, y vestido de soldado, se fue a la ciudad y al mesón donde María vivía, a la cual habló con tan tiernas palabras, que compungida y llena de confusión se deshizo en lágrimas,.

Sin osar mirar la cara de su tío. «No te desesperes, hija, -le dijo el santo- porque no hay llaga tan incurable que con la sangre de Cristo no se pueda curar». .

Volvió luego María a su antigua morada, donde se dio de tal suerte a la penitencia, que fue un perfecto retrato de la santidad de su tío, y finalmente compañera de su gloria en su dichoso tránsito.

ORACIÓN.

Oh Dios,.

que cada año nos alegras con la fiesta,.

de tu confesor,.

el bienaventurado Abraham,.

danos tu gracia para que
celebrando la nueva vida
de que goza en la gloria,.

imitemos sus virtuosas acciones en la tierra.Por Jesucristo, nuestro Señor.Amén.

San Abraham de Kratia

San Abraham de Kratia

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Etimológicamente significa «hombre excelso, padre de muchos». Viene de la lengua hebrea.

Dice Mateo: » Tras haber sido bautizado, Jesús vio descender sobre sí el Espíritu de Dios, al tiempo que una voz proveniente del cielo decía: Este es mi Hijo amado en quien me complazco.

Abraham fue un monje nacido en Siria en el año 474 y muerto en Palestina en el 558.

La vida de este santo es sumamente interesante. Estudió letras y sagrada Escritura.A medida que se acrecentaba su sabiduría humana, aumentaba su santidad.Dada su virtud y sus cualidades intelectuales, le nombraron abad del monasterio.Pero he aquí que los monjes, antele ataque de unos nómadas, se dispersaron.Se quedó solo. Lo pensó seriamente ante el Señor y, guiado por su divina voluntad, se marchó a Constantinopla.A los 26 años lo nombraron abad de la abadía de Kratia, en Bitnia.Diez años más tarde, volvió secretamente a Palestina para llevar una vida más tranquila y reposada.Poco tiempo después, lo hicieron obispo de Kratia, en donde se prodigó haciendo el bien a todos los necesitados.Nadie que acudiese a él, se volvía de vacío.Sin embargo, él era consciente de que su sitio estaba en Palestina. Y a ella volvió para dedicarse a la contemplación, penitencia, oración y visitas de personas que iban a pedirle consejo.El desierto era su alma y su vida.¡Felicidades a quien lleve este nombre!
«El odio es la venganza de un cobarde intimidado» (B. Shaw).

San Abundio

San Abundio

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Martirologio Romano: En Como, en la región italiana de Liguria, san Abundio, obispo, que enviado a Constantinopla por san León Magno, con gran celo defendió allí la fe verdadera.

San Abundio, obispo de Como, una ciudad que aún conserva sus restos en la basílica que le dedicaron para honrarlo como su patrono. Una tradición dice que era griego, de Tesalónica (la actual Salónica), pero el nombre latino crea dudas sobre su origen. Lo que sí es un hecho es que Abundio conocía la lengua griega, algo poco común en la Iglesia de Occidente a su tiempo.

Se desconoce la fecha y lugar de su nacimiento, la primera fecha que consta en su biografía es el 17 de noviembre de 440, día en que Abundio, —quien era asistente de Amancio obispo de Como, recibe la consagración episcopal como su sucesor. Pero no puede iniciar la labor en su diócesis inmediatamente, el Papa León I «el Magno» (quien está reunido con Atila) lo necesita para que vaya a Constantinopla como legado papal ante el emperador Teodosio II. Abundio debía restaurar la unidad de la fe, luego del largo conflicto doctrinal entre el Obispo Nestorio y el Archimandrita Eutiques. Se trata de dos figuras importantes del cristianismo oriental, sin embargo, mantienen un desacuerdo referente a la doctrina de la Iglesia de Roma y de los concilios sobre las dos naturalezas -humana y divina- en la persona de Cristo, este desacuerdo entre ellos provoca, inevitablemente, divisiones entre los cristianos; además hay conflicto por el nombramiento de obispos, problema que deviene en violencia física, como la sucedida al Patriarca Flaviano de Constantinopla, quien fuera brutalmente atacado, lo que provocaría su muerte al poco tiempo.

El emperador Teodosio II murió en 450, y fue ante su sucesor, Marciano, y ante los obispos, sacerdotes, monjes y fieles, que Abundio defendió francamente la doctrina católica sobre las dos naturalezas en Cristo, tal como lo había expresado León Magno en una carta a Flaviano. Tuvo éxito, y el documento pontificio fue aceptado por todos los obispos de oriente.

Lograda la paz, y ton total éxito en su misión, fue recibido con alegría en Roma por el Papa León I el año 451. Pero tan sólo después de una misión similar al norte de Italia, pudo dedicarse a tiempo completo a su diócesis. Su labor consistió en organizar misiones para anunciar el Evangelio en las reiones montañosas de la zona de Lugano y otros territorios aún no cristianizados. Él diplomático se convierte en predicador y teólogo. Murió el día de Pascua, según un texto de la época, justo después de la predicación. Pero no lo sabemos con certeza el año de la muerte, según lo informado por algunos en 469, otros en 488 o 499.

El Martirologio Romano lo recuerda el 2 de abril, mientras que la diócesis de cómo lo celebra el 31 de agosto.

Oración San Judas Tadeo, Soledad

San Judas Tadeo

¡Santo Apóstol San Judas, fiel siervo y amigo de Jesús!, la Iglesia te honra e invoca universalmente, como el patrón de los casos difíciles y desesperados. .

Ruega por mí, estoy solo y sin ayuda.

Te imploro hagas uso del privilegio especial que se te ha concedido, de socorrer pronto y visiblemente cuando casi se ha perdido toda esperanza. .

Ven en mi ayuda en esta gran necesidad, para que pueda recibir consuelo y socorro del cielo en todas mis necesidades, tribulaciones y sufrimientos, particularmente, (haga aquí su petición), y para que pueda alabar a Dios contigo y con todos los elegidos por siempre.

Te doy las gracias glorioso San Judas, y prometo nunca olvidarme de este gran favor, honrarte siempre como mi patrono especial y poderoso y, con agradecimiento hacer todo lo que pueda para fomentar tu devoción. Amén.

Oración Santa Cecilia

Santa Cecilia

Gloriosa Virgen y mártir Santa Cecilia, modelo de esposa fidelísima de Jesús, vedme aquí postrado humildemente ante vuestras plantas. .

Soy un pobre pecador que vengo a implorar vuestra poderosa intercesión ante Jesús a quién tanto amasteis.

Suplicándote que me consigas un verdadero arrepentimiento de mis pecados, un propósito eficaz de enmienda y una heroica fortaleza para confesar y defender la fe que he profesado.

Alcánzame la gracia de vivir y morir en esta santa fe, como también las gracias especiales que necesito para vivir santamente en mi estado. .

Escucha y alcanzame mis súplicas, oh virgen poderosísima, para que merezca gozar un día de la eterna bienaventuranza. .

Así sea.

Oración Santa Paula

Santa Paula

Gloriosa.

Santa Paula.

a ti acudimos,.

llenos de confianza en tu intercesión. .

Nos sentimos atraídos a ti con una especial devoción y sabemos que nuestras súplicas serán más agradables a Dios nuestro Señor, si tu, que tan amada eres de Él, se las presentáis. .

Tu caridad, reflejo admirable de la de Dios, te inclina a socorrer toda miseria, a consolar toda pena y a complacer todo deseo y necesidad, si ello ha de ser en provecho de nuestra alma. .

Mira, pues, nuestras miserias y penas nuestros trabajos y necesidades, nuestros buenos deseos, y alcánzanos que cada día aseguremos más nuestra eterna salvación con la práctica de las buenas obras y la imitación de tus virtudes.

Oración al Santo de nuestro Nombre

Oración al Santo de nuestro Nombre

Oración PARA EL SANTO DE NUESTRO NOMBRE.

San(ta), a quién de verdad quiero, y bajo cuya protección especial me ha puesto mi amada madre la Iglesia al hacerme hijo suyo en el bautismo, te ruego no dejes, hoy ni nunca, de velar para que viva como corresponde a un cristiano, y según mi nombre, siguiendo tus ejemplos. .

Ayúdame en mis dificultades; sobre todo no permitas que caiga en pecado, y alcánzame que sepa hacer de mi vida mi mayor consuelo a la hora de la muerte, para ser contigo eternamente feliz. Amén.

Oración al Santo Patrón

Oración al Santo Patrón

Oración PARA EL SANTO PATRÓN.

San(ta), , patrono(a) y protector(a) mío, bajo tu amparo y protección me puso la divina providencia en el día de mi bautismo.

Te suplico me ayudes con tu intercesión, a vivir como corresponde a un verdadero cristiano que ha sido honrado con tu esclarecido nombre.

No permitas que lo deshonre con mis malas acciones; y te pido que me estimules a imitar tus virtudes, para que así .

logre acompañarte en el cielo. Amén.

Oración a San Miguel

Oración a San Miguel

San Miguel Arcángel, defiéndelos en la hora de la batalla,.

que seas nuestro resguardo en contra de la maldad y de las trampas del demonio,.

que pueda Dios restringirle, nosotros humildemente te rogamos y que puedas tu,.

O Príncipe de la Multitud Celestial,.

por el poder de Dios, arrojar al infierno a Satanás.

y a todos los malos espíritus que rondan por el mundo,.

buscando la ruina de almas. Amen.

Consagración San Judas Tadeo

San Judas Tadeo

San Judas, Apóstol de Cristo y Mártir glorioso, deseo honrarte con especial devoción.

Te acojo como mi patrón y protector. Te encomiendo mi alma y mi cuerpo, todos mis intereses espirituales y temporales y asimismo los de mi familia.

Te consagro mi mente para que en todo proceda a la luz de la fe; mi corazón para que lo guardes puro y lleno de amor a Jesús y María.

Mi voluntad para que, como la tuya, esté siempre unida a la voluntad de Dios. Te suplico me ayudes a dominar mis malas inclinaciones y tentaciones evitando todas las ocasiones de pecado.

Obtenme la gracia de no ofender a Dios jamás, de cumplir fielmente con todas las obligaciones de mi estado de vida y practicar las virtudes necesarias para salvarme. .

Ruega por mi Santo Patrón y auxilio mío, para que, inspirado con tu ejemplo y asistido por tu intercesión, pueda llevar una vida santa, tener una muerte dichosa y alcanzar la gloria del Cielo donde se ama y da gracias a Dios eternamente. Amén.

Oración San Judas Tadeo día 28

San Judas Tadeo

Honremos a nuestro Protector, San Judas Tadeo, con una buena Confesión y una Comunión fervorosa. Así nos haremos más agradables a Dios y obtendremos del Santo Apóstol más fácilmente la gracia que pedimos.

Bondadoso Protector mío, San Judas Tadeo, que recibiste del Salvador la gracia de la vocación al apostolado para seguirle más de cerca en la práctica de las virtudes y predicar su Evangelio, que tuviste el don de conmover los corazones con tus ejemplos y tus enseñanzas, el poder de obrar milagros, y que diste tu vida en defensa y testimonio de la Fe.

Recibe mis parabienes por estos grandes privilegios, y acepta gustoso esta visita que te hago en agradecimiento de favores obtenidos y para obtener nuevas gracias por tu mediación. .

Alcánzame un grande amor al Divino Maestro, que me aliente en la práctica de la virtud, me consuele en mis tribulaciones y sostenga mi esperanza cuando el infortunio y la desgracia me acrisolen. .

No permitas jamás que la falta de confianza en la Providencia divina me aparte del amor y servicio de Dios. .

Dame tu protección, San Judas Tadeo, y alcánzame lo que necesito y pido para mi bien temporal y eterno. Amén.

Rezar tres Glorias en honor de la Santísima Trinidad y hacer luego la petición de la gracia que se desea obtener.

Oración San Judas Tadeo

San Judas Tadeo

San Judas Tadeo, intercesor de todo problema difícil consígueme un trabajo en que me realice como humano y que a mi familia no le falte lo necesario en ningún aspecto de la vida, que lo conserve a pesar de las circunstancias y problemas adversos.

Que en el progrese mejorando siempre mi calidad y gozando de salud y fuerza. .

Y que día a día trate de ser útil a cuantos me rodean. Asocio tu intercesión a la Sagrada Familia, de la cual eres pariente y prometo difundir tu devoción como expresión de mi gratitud a tus favores. Amén.

Oración San Blas Fe

San Blas

Oh glorioso San Blas, que con vuestro martirio habéis dejado a la Iglesia un ilustre testimonio de la fe, alcanzadnos la gracia de conservar este divino don, y de defender sin respetos humanos, de palabra y con las obras, la verdad de la misma fe, hoy tan combatida y ultrajada.

Vos que milagrosamente salvasteis a un niño que iba a morir desgraciadamente del mal de garganta, concedednos vuestro poderoso patrocinio en semejantes enfermedades; y sobre todo obtenedme la gracia de la mortificación cristiana, guardando fielmente los preceptos de la Iglesia, que tanto nos preservan de ofender a Dios. Así sea.

Oración San Blas para la Garganta

San Blas

1.

Milagroso San Blas, que lleno de júbilo, en el camino a la cárcel, obrasteis prodigios y salvasteis la vida de un niño que se moría ahogado por una espina que tenía atravesada en la garganta, alcanzadnos del Señor la gracia de vernos libres de todas las enfermedades de lo garganta y emplear a ésta siempre para la gloria de Dios y bien de nuestras almas. Así sea.

2.

San Blas, santo pontífice y mártir, que, perseguido, te agradaba la penitencia del desierto, y con tus milagros convertiste numerosos paganos, te rogamos nos libres de los males de garganta, y nos concedas la voz; para dar testimonio de la fe con nuestra palabras, y gozar algún día del cielo en tu compañía. Así sea.

Oración San Cayetano para pedir Gracia

San Cayetano

Glorioso San Cayetano, aclamado por todos los pueblos padre de providencia porque socorres con grandes milagros a cuantos te invocan en sus necesidades: acudo a tu altar, suplicando que presentes al Señor los deseos que confiadamente deposito en tus manos.

(Aquí se expresan las gracias que se desea obtener).

Haz que estas gracias, que ahora te pido, me ayuden a buscar siempre el Reino de Dios y su Justicia, sabiendo que Dios (que viste de hermosura las flores del campo y alimenta con largueza las aves del cielo) me dará las demás cosas por añadidura. Amén.

Oración San Cayetano para pedir por la Salud

San Cayetano

Oh glorioso San Cayetano! Aclamado por todas las Naciones; Padre de Providencia, porque con portentosos milagros socorres a cuantos te invocan con fe en sus necesidades. .

Te suplico me obtengas del Señor oportuno Socorro en las angustias presentes y sea ello prueba de la bienaventuranza eterna. .

Amén.

Santísima Trinidad ¡Oh Divina Providencia! Concédeme tu clemencia, por tu infinita bondad, arrodillado a tus plantas, a Ti portento de toda caridad, te pido por los míos casa, vestido y sustento.

Concédenos la salud, llévanos por buen camino, que sea siempre la virtud que guie nuestro destino. .

Tú eres toda mi esperanza, eres el consuelo mío, en Ti creo, en Ti confío. .

Tu Divina Providencia se extienda a cada momento para que nunca nos falte casa, vestido, sustento y los Santos Sacramentos en el último momento.

Profeta Abdías

Profeta Abdías

El libro de Abdías es el más corto de los libros proféticos.

Aparte de las discusiones entre exegetas, parece que se sitúa la vida y escrito de Abdías en el siglo V antes de Cristo.

Esta profecía se desarrolla en dos planos: el castigo de Edom y el triunfo de Israel en el «Día de Yahvéh» que, como se sabe, es el día apocalíptico de la justicia de Dios.

Ni que decir tiene que los edomitas son los enemigos de Israel que han aprovechado la ruina de Jerusalén y han invadido la Judea meridional.

Contra su soberbia, despotismo y engreimiento dirá el Todopoderoso: .

Aunque te encumbres como un águila, y pongas tu nido en las estrellas, de allí te haré bajar, te cubrirá la vergüenza y serás cercenado para siempre.

Todo el libro es un grito apasionado de venganza que exalta la justicia terrible y el poder de Yahvéh.

Con todas las matizaciones precisas y, sin sacar de su contexto histórico este breve escrito testamentario que está suficientemente cumplido no ya sólo por la acción bélica, conquista y sometimiento de los edomitas en el año 312 a.

C. por parte de los nabateos, sino por toda la ulterior profundización «del día de Yahvéh» que se sitúa al final de los tiempos, podría hacer mucho bien a determinadas personas individuales, colectividades y naciones la lectura reposada de los 21 versos que contiene la inspiración de Abdías puesta por escrito para tomar el pulso a sus responsabilidades propias.

Porque a la postre, guste o no, será Dios mismo quien «mida» a cada cual en «su Día» e importa mucho no encontrarse «falto de peso».

Como reclamaba justicia divina el ultraje que sufría Israel —el pueblo de Dios— en el tiempo de esta profecía, hoy siguen postulando la misma justicia cantidad innumerable de ultrajes cuyos responsables habrán de responder en el «Día de Yahvéh».

¿No estarán llegando a los oídos de Dios los gritos de los millones de famélicos que hay en el mundo? .

¿Y los de las víctimas de quienes promueven las guerras? ¿Y las quejas de los ignorantes? ¿Desoirá Dios el quejido mudo de los no-nacidos porque se les privó aberrantemente de su primer derecho con el aborto? .

¿Tendrá sordera Dios para las protestas de los que soportan leyes inicuas? .

¿Se habrá tapado los oídos para no escuchar la indecible algarabía que forman los lamentos de los parados, de los sin-techo, de los que contemplan el despilfarro irresponsable de otros?.

Yahvéh sigue hoy viendo a los prepotentes, a los que explotan, a los que impulsan al destierro, a los que hacen trata de blancas, a los orgullosos y a los soberbios, a los que calumnian, a los que causan el desprecio, a los que insultan y maldicen, a los que humillan, a los que roban lo ajeno,

y a los que se venden por dinero.

Todo «machacado» por la malicia del hermano vive en tierra suya, habita en su dominio, le pertenece ¡Es su pueblo!.

¡Gracias, Abdías, tú fuiste bueno y avisaste a tiempo!