Soñar con GUIJARROS

Soñar con GUIJARROS

Tendrá muchos rivales que amenazarán su tranquilidad mental.

Todas las piedras pequeñas que se ven en el sueño representan a hombres y mujeres y a la gente menuda, como también a la moneda de plata. Asimismo significan: versación poética de mal gusto, sátira, ripio y términos injuriantes.

Ver un ave bajar a tierra y alzar una piedrecilla anuncia la muerte del servidor del templo; más si el que sueña está enfermo es señal de su próxima muerte.

Si el ave alzara la piedrecilla del patio o del jardín de una casa, esta visión se interpreta por la muerte del hijo de esa casa u otra persona de sus deudos.

Recoger piedras del patio o de los caminos que conducen al Templo, es signo de que aprovechará de sus estudios en cantidad igual a los guijarros recogidos; en cambio si se ha soñado recogerlas de un campo de labranza o de las calles o de los troncos de los árboles, se traducen por utilidades materiales, dinero que se ganará de los productos de la tierra o del comercio o de obsequios de magnates, o de riquezas del mar, o es una esposa adinerada, nacimiento de un hijo.

Quien tira piedras en el mar, perderá su fortuna en la vigilia; más si las tira en un pozo, es dinero que vendrá a raíz de un matrimonio.

Tirar con piedras a un animal o un ave es una maldición que se hace en contra de un enemigo malvado, o es un insulto o injuria, o un testimonio; en cambio si tirase piedras en el sueño contra gente justa, el que tira será un calumniador, injuriante y depravado.

Las piedras pequeñas son gente instruida y de sólidos conocimientos. Otros dicen que anuncian el retorno al buen camino. Un sendero lleno de guijarros es un mal signo, porque podrá anunciar discordia y muerte. Los guijarros señalan también palabras hirientes y duras.

Problemas, preocupaciones, obligaciones en su vida familiar o profesional, dificultades de dinero.

Tirarlos: pérdidas financieras, disputas.

Lanzarlos hacia una persona: vergüenza, humillación, desgracia cercana.

Definición de GUIJARROS


Guijarro.

(De guija).

1. m. Pequeño canto rodado.

Ya escampa, y llovían ~s.

1. expr. coloq. U. cuando alguien porfía pesadamente sobre algo.

2. expr. coloq. U. cuando sobre un daño recibido sobrevienen otros mayores, o cuando una situación empeora, en vez de mejorar.

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