Soñar con REY

Soñar con REY

Sus ambiciones pueden absorber lo mejor de usted si no las con- trola y les da una orientación más constructiva.

Un rey en estado alegre y complaciente predice para el soñador la bondad de
Dios. Soñar con un rey encolerizado presagia sospecha en contra del que lo soñó, tibieza en el credo religioso y desobediencia a la superioridad.

Alcanzar en el sueño el trono de un rey, o el cargo más alto gubernamental, se traduce en la vigilia por honores y altas dignidades, por lo general no llegarán hasta los hijos; más si no tiene capacidad suficiente para el cargo, es un mal augurio.

A los filósofos y los pensadores que soñaron haber llegado a ser reyes, presidentes de repúblicas, gobernantes, esta visión anuncia mucho bien para el pueblo, no así para ellos mismos. Si es una mujer la que sueña: anuncio de su muerte.

Verse hecho un rey predice honores y prestigio y el logro de los deseos. Acompañar al gobernante en una comitiva, es bienestar y vida regalada. Hablar con el rey o con otro jerarca en la marcha: pedidos denegados.

Comer con un rey u otra persona de alta jerarquía civil: honores y triunfos. Ver a un gobernante andar a pie: derrota de un enemigo. Verlo apedreado por el pueblo: descrédito.

Verlo trabado con otro en pelea, el derrotado triunfará. El gobernante que sueña hallarse enfermo: tiranía, desconcierto, poca fe en sí mismo y en Dios. Verse llevado en andas: poder fuerte, pueblo subyugado y vejado.

Ver entrar a un gobernante justo en una casa o llegar a un lugar: se entiende que hará reinar la justicia y habrá progreso.

Frecuentar las casas de los gobernantes en el sueño se traduce por regalos y pedidos satisfechos. Reñir con un rey: triunfo y satisfacción. Simboliza asimismo: el fuego, el mar, el padre, el Maestro, la esposa autoritaria, dinero.

Verse hecho un gobernador de una provincia: para el pobre presagia riqueza, para el soltero: casamiento; instrucción para el ignorante; ganancias para el comerciante. La muerte de un rey en el sueño predice para el que sueña presagios funestos.

Ver entrar a un gobernante en una casa: socorro, jerarquía. Verse notificado por un rey o un gobernante inferior: noticias funestas. Soñar con un gobernador loco: penas y hondas preocupaciones.

La ropa negra de un gobernador: poder muy fuerte; la blanca simboliza mayor esplendor. La ropa de lino o algodón se traduce por humildad y piedad, vida modesta sin enemigos.

La ropa de lana: mucho bienestar, justicia, equidad; la de seda o de terciopelo:
mala reputación.

Lo que el rey es para el hombre, lo es la reina para la mujer, y juntos constituyen la imagen perfecta de la unión del cielo y la tierra, del sol y la luna, del oro y la plata, del azufre y del mercurio. También simboliza el final del proceso de individuación por la conjunción armoniosa del consciente y el inconsciente.

En los sueños, rey y reina suelen simbolizar a los padres o a aquellas personas poderosas de las que dependemos, y si nos soñamos a nosotros mismos en el papel de reyes es que consciente o inconscientemente hemos alcanzado el punto culminante de nuestra existencia, o una manifestación de nuestra incontrolada ambición; todo ello, según el contexto del sueño y la situación personal.

Definición de REY


Rey.

(Del lat. rex, regis).

1. m. Monarca o príncipe soberano de un reino.

2. m. Pieza principal del juego de ajedrez, la cua camina en todas direcciones, pero solo de una casa a otra contigua, excepto en el enroque.

3. m. Carta duodécima de cada palo de la baraja, que tiene pintada la figura de un rey.

4. m. Paso de la antigua danza española.

5. m. En un juego, o por fiestas, persona designada para mandar a los demás.

6. m. Abeja maesa o reina.

7. m. Hombre, animal o cosadel género masculino, que por su excelencia sobresale entre los demás de su clase o especie.

8. m. coloq. Encargado de guardar los puercos.

9. m. germ. gallo (‖ ave).

El ~ Perico, o el ~ que rabió, o el ~ que rabió por gachas, o el ~ que rabió por sopas.

1. m. Personaje proverbial, símbolo de antigüedad muy reota. En tiempo del rey perico Acordarse del rey que rabió, o del rey que rabió por gachas

~ de armas.

1. m. Caballero que en las cortes de la Edad Media tenía el cargo de transmitir mensajes d importancia, ordenar las grandes ceremonias y llevar los registros de la nobleza de la nación.

2. m. ersona que tiene cargo y oficio de conocer y ordenar los blasones de las familias nobles.

~ de banda, o ~ de bando.

1. m. Perdiz que sirve de guía a las demás cuando van formando bando.

~ de codornices.

1. m. Ave zancuda, el tamaño de una codorniz, con pico cónico comprimido lateralmente, alas puntiagudas, tasos largos y gruesos, plumaje pardo negruzco con manchas cenicientas en el lomo, agrisado n la garganta y el abdomen, rojizo en las alas y la cola, y blanco amarillento en el bord de las plumas remeras. Vive y anida en los terrenos húmedos, y por acompañar a las codorices en sus migraciones, supone el vulgo que les sirve de guía. Su carne es muy gustosa.

~ de gallos.

1. m. Regocijo de carnestolendas en que un muchacho hacía de rey de otros.

2. m. Muchacho que hacía de rey en este regocijo.

~ de los trigos.

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